Uno de los momentos más influyentes en el resultado final del pintado de una pared es el que concierne a la preparación, porque si ésta se realiza adecuadamente conseguiremos que el trabajo sea un éxito.
No obstante, cabe tener en cuenta diversos factores antes de iniciar la preparación de la pared y su imprimación.
El motivo es determinar qué técnica es la más adecuada y, por lo tanto, la que deberemos aplicar.
Tal y como indica el subtítulo resulta de vital importancia conocer el estado de la pared que necesita la reparación y la mano de pintura.
Esto se debe a que no se trabaja de la misma forma si lo que tenemos ante nosotros es una pared con humedades, o que está pintada con pintura plástica.
Lo mismo sucede si ésta está pintada al temple, o si por el contrario está hecha de cemento o yeso. Conocer esto determinará las acciones del profesional.
A continuación, vemos el caso de una pared pintada con pintura plástica.
En este caso, lo que el pintor profesional en Córdoba realiza es aplicar una mano de pintura plástica muy líquida, no importa el color.
El objetivo es que seque rápido.
Una vez seca la pared, los profesionales inician el enmasillado, es decir, la aplicación en la pared de la masilla.
Una técnica difícil, porque exige concentración, destreza y constancia.
Con el enmasillado se corrigen las imperfecciones originadas en la pared a causa del paso del tiempo, especialmente se arregla grietas o golpes.
En cualquier caso, con el enmasillado no finaliza la tarea de reparación de la pares, una vez seca la masilla se procede al lijado.
Si lo primero exige destreza y habilidad, el lijado exige resistencia y fuerza, también mucha práctica.
En la operación del lijado cabe recordar que se debe lijar toda la pared, esto quiere decir que se trabajará sobre las zonas en las que se ha aplicado masilla, pero también sobre las que no.
Tras el lijado hay que barrer la pared.
Suena un poco extraño tal vez, pero es muy importante asegurarse que tras el lijado no queda sobre la superficie de la pared restos de ello, es decir, el polvo fino residual que se genera durante el lijado.
Finalizadas estas dos operaciones las paredes o pared en cuestión ya está preparada para ser pintada a nuestro gusto.
En toda la provincia de Córdoba, pero principalmente en: